Los “superalimentos” son alimentos de moda que aportan al organismo grandes beneficios para la salud y altas dosis de vitaminas y minerales, además, también aportan alta concentración de antioxidantes y grasas saludables
No es una novedad que la industria cosmética desde hace unos años se beneficia de los descubrimientos de los llamados “súperalimentos” para añadir a sus productos ingredientes naturales con propiedades específicas para conseguir ofrecer mejores resultados dependiendo del beneficio buscado.

La tendencia de consumir estos alimentos “milagrosos” cada vez es mayor, y por ello la industria cosmética no se ha quedado atrás y aprovecha estos beneficios para añadirlos a los productos de cuidado de la piel para que también nos beneficien tópicamente. Por lo que ingredientes como la maca, chía, cúrcuma, spirulina, te matcha, jengibre, entre otros, están siendo protagonistas tanto en la dieta de muchas personas como en la composición de algunos productos cosméticos.
La incorporación de estos superfoods en cosmética natural puede ser una buena estrategia de marketing y formulación cosmética ya que, en muchos casos, el público al que nos dirigimos es conocedor de los beneficios de estos productos que puede que ya consuman en su dieta.

Un “superalimento” que encontramos cada vez más en los cosméticos es la semilla de chia. Gracias a su alto contenido en omega 3 y omega 6, protege la piel del estrés oxidativo que es el que acelera la aparición de los signos de la edad. Además, las semillas de chia son capaces de absorber 10 veces su peso en agua, por lo que son un excelente aliado en la cosmética para productos con gran poder hidratante.

También habrás escuchado de la famosa alga spirulina. Este “superalimento” es cada vez más popular debido a sus altos valores nutricionales, puesto que además de aportar grandes cantidades de proteínas, cuenta con vitamina A, B y E y componentes como el hierro, el calcio, el fósforo, el potasio, el sodio, el magnesio, el zinc, entre otros. Por lo tanto, gracias a todos estos beneficios, este ingrediente se utiliza en la cosmética para infinitos productos como aceites, mascarillas faciales, cremas reafirmantes, hidratantes y anti edad.

Además de los alimentos mencionados anteriormente, hay infinidad de ingredientes con altos beneficios nutricionales ricos en minerales, antioxidantes y vitaminas que cada vez se incorporan más y más en productos de cuidado de la piel. Como por ejemplo el aguacate, la miel, el aceite de coco jengibre, las almendras, la avena, el brócoli, la moringa, las bayas de goji, cacao, té matcha, cúrcuma, etc… todos estos ingredientes pueden ser añadidos en forma de aceites vegetales, extractos y aceites esenciales, que llevarán toda la nutrición a los productos cosméticos.
Estos alimentos poderosos, incorporados a formulaciones cosméticas, deberían de traer beneficios también si los aplicamos directamente a nuestra piel. No obstante, es muy distinto ingerirlos naturalmente en nuestro organismo, que aplicarlos tópicamente de manera natural en nuestra piel. Por un lado, hay que estudiar bien las dosis de cada ingrediente y comprobar con ensayos la seguridad de los productos, asegurándonos de que éstos no produzcan ninguna reacción adversa en la piel, y por otro lado, es necesario comprobar la eficacia de los mismos para que el consumidor pueda comprar un producto a la altura de los efectos prometidos y que cumpla las expectativas deseadas.
¿Te gustaría aprender a aplicar este tipo de nutrientes en tus propios productos cosméticos? Entonces, no te pierdas nuestro curso de Iniciación a la Cosmética en el que te enseñamos la base necesaria para comenzar.
¿Ya estás formulando? Prueba esta fórmula de superfoods en cosmética natural o agárrala como ejemplo para crear tu propia fórmula.
Crema Nutritiva para piel normal a seca

Ingredientes:
FASE ACUOSA
52% infusión de moringa
6% extracto de brócoli
5% macerado de chía
3,30% Glicerina
1% trietalonamina
FASE OLEOSA
7% aceite de almendras
7% aceite de aguacate
11% ácido esteárico
3,70% alcohol cetílico
1% Conservante natural
1% vitamina E
2% aceite esencial de cúrcuma y jengibre
PREPARACIÓN: Llevar las fases a baño maría
FASE ACUOSA:
1.Calentar la infusion de moringa a 45 grados y agregar la glicerina
2.Cuando alcance los 60 grados, agregar la trietalonamina.
3.La temperatura de esta fase debe estar en un rango de 60° grados.
FASE OLEOSA:
1.Fundir el ácido esteárico con el alcohol cetílico y los aceites vegetales hasta su total disolución.
2.La Temperatura de esta fase debe estar en 55° grados aproximadamente para unirla con la fase acuosa.
3.Una vez que ambas fases estén a la temperatura indicada (55°-60°), se agregar la fase acuosa sobre la fase oleosa o viceversa, lo importante es que lo hagamos lo mas rápido posible.
4.Este procedimiento debe ser rápido y sin dejar de remover. Se debe mezclar hasta total enfriamiento, hasta formar una textura que haga picos. Evitar el uso de batidora eléctrica, es muy rápida, se debe mezclar con un batidor manual o una paleta, muy lentamente.
5.Agregamos los aceites esenciales, la vitamina E, el extracto de brócoli y el macerado de chía.
6. También agregamos el conservante natural.
7.Medimos el pH, utilizando las tiras medidoras. Solo hay que sumergir la tira en el preparado y sacarla para observar su coloración. El valor de pH se puede interpretar al compararlo con el cuadro de colores que acompaña a las tiras medidoras, debe estar entre 5,5 – 6, de no ser así, se debe ajustar el pH con ácido cítrico o ácido láctico.
8.Por último, envasamos en un envase previamente esterilizado y se reserva en un lugar fresco y seco.
Nota: esta formulación es experimental y puede requerir de ajustes para su fabricación final.
¿Han utilizado algún superalimento en sus formulaciones?⠀Cuáles?
Las leo… Sol Adriana CEO de Hacer Cosmética.

